Dónde puede fallar el respaldo
Una planta eléctrica necesita combustible, mantenimiento y personal que pueda llegar a la sede. Un canal alterno necesita conectividad y capacidad suficiente para recibir más usuarios. Un proveedor de respaldo puede utilizar parte de la infraestructura que también utiliza el proveedor principal.
Cada recurso merece una revisión por separado. Después hay que examinarlos juntos: qué seguiría disponible si una inundación, un sismo o un deslizamiento afectara la zona donde opera la organización.
La reciente presentación de la Superintendencia Financiera de Colombia pone atención en ese problema. Recomienda evaluar proveedores críticos, dependencias de tecnología, energía, telecomunicaciones y otros servicios esenciales. También propone considerar escenarios que afecten simultáneamente las sedes, los proveedores y la infraestructura.
La consecuencia práctica es revisar qué tan independientes son las alternativas previstas en el plan.
Seguir las dependencias de un servicio
Para empezar, conviene escoger un servicio cuya interrupción tenga consecuencias relevantes para las personas o para la operación. A partir de allí se pueden identificar los recursos necesarios para sostenerlo: personal, instalaciones, sistemas, comunicaciones, suministros y terceros.
La revisión debe llegar al detalle que permita tomar decisiones. Si existen dos proveedores de conectividad, por ejemplo, interesa establecer si utilizan rutas físicas diferentes o si una sola afectación podría dejar fuera a ambos. Si hay una sede alterna, hay que revisar su exposición, sus accesos y la posibilidad real de trasladar personal.
También importa la capacidad. Un canal puede seguir disponible y resultar insuficiente para atender el volumen que recibe cuando otro deja de funcionar. Esa limitación debería conocerse antes de anunciarlo como alternativa.
Estas comprobaciones permiten distinguir los respaldos disponibles de aquellos que todavía dependen de supuestos sin validar.

Qué necesita saber quien está en el sitio
Pensemos en una oficina que pierde energía y conectividad durante una inundación. El equipo se encuentra a salvo, pero no puede consultar la intranet. Hay usuarios esperando atención y no se conoce el tiempo de recuperación.
En ese escenario hipotético, el responsable necesita instrucciones que pueda consultar y ejecutar: qué actividades suspender, cuáles trasladar, cómo confirmar que la alternativa funciona y a quién informar.
Una copia impresa o un medio digital disponible sin conexión pueden resolver parte del problema, según las condiciones de la operación. Ambos requieren control de versiones, actualización y acceso para las personas que deben actuar. También deben proteger adecuadamente la información que contienen.
Vale la pena comprobarlo con quien tendría esa responsabilidad. Pedirle que encuentre el procedimiento y explique sus primeras decisiones puede revelar vacíos que pasan inadvertidos durante una revisión documental.
Qué aporta la publicación de la SFC
El índice oficial registra la Carta Circular 71 del 20 de octubre de 2026 sobre buenas prácticas para fortalecer la resiliencia operacional frente a eventos de origen natural. La SFC explica que las cartas circulares tienen carácter informativo y que mediante ellas no se expiden reglamentaciones.
Por su parte, la presentación de la guía describe recomendaciones adaptables a las características y necesidades de cada entidad. Incluye gobierno corporativo, liderazgo, comunicación, entrenamiento y mejora continua, además de roles y responsabilidades para la preparación, la respuesta y la recuperación.
Esto permite ordenar dos tareas: verificar las obligaciones aplicables en la normativa vigente y evaluar las recomendaciones frente a la exposición de la entidad.
La evaluación puede justificar inversiones, cambios de proveedor o ajustes importantes en la recuperación. También puede mostrar que una capacidad ya existe y necesita probarse mejor. Lo relevante es que la decisión se apoye en una brecha identificada y en el efecto que tendría corregirla.
Una prueba concreta para el plan
Un primer ejercicio puede concentrarse en la pérdida simultánea de la sede principal, la conectividad habitual y un proveedor crítico. El escenario debe ser coherente con la ubicación y las condiciones de la organización.
Durante el ejercicio conviene comprobar:
- Qué medidas protegen a las personas y en qué condiciones corresponde suspender actividades.
- Qué servicio puede mantenerse, con qué capacidad y durante cuánto tiempo.
- Quién autoriza los cambios operativos y quién lo reemplaza si no está disponible.
- Cómo se verifica que el proveedor o el canal alterno puede asumir la operación.
- Qué información reciben trabajadores, usuarios y terceros, por qué medio y con qué frecuencia.
- Cómo se registra lo ocurrido y se controla el trabajo pendiente durante la recuperación.
El ejercicio debe terminar con correcciones asignadas a responsables y plazos. Una dependencia desconocida, una alternativa sin capacidad suficiente o una autorización que nadie puede conceder son hallazgos que requieren seguimiento.
La decisión para la dirección
La dirección necesita conocer qué servicio podría perderse, cuánto tiempo podría permanecer interrumpido y qué recursos hacen viable su recuperación. Con esa información puede priorizar inversiones y aceptar o corregir las limitaciones que encuentre.
Para APS, la revisión debe conectar la exposición del entorno con las dependencias de la operación. Esa relación permite plantear escenarios pertinentes y comprobar si las decisiones previstas siguen siendo ejecutables bajo condiciones adversas.
La publicación de la SFC ofrece una ocasión para hacer ese trabajo. Un punto de partida manejable es seleccionar un servicio prioritario, revisar sus respaldos y poner a prueba las dependencias que podrían fallar al mismo tiempo.
Converse con APS sobre las dependencias críticas de su operación y los escenarios que conviene evaluar.
Nota de alcance
Este análisis se apoya en la presentación oficial de la SFC, el índice de cartas circulares de 2026 y la ficha de documentos técnicos, consultados el 26 de octubre de 2026. No incluye una revisión íntegra de la carta descargable, la guía ni los numerales regulatorios relacionados. El ejemplo de la oficina es hipotético y las propuestas operativas corresponden al análisis del artículo.
